amo


imagen_ lucía ordóñez
texto_ yolanda moreno

Comería si con ello mis deseos de escribir no quedasen aparcados finalmente, como tantas otras cosas.
La manteiga y las conservas aguardan en la cocina. Y yo me dispongo una vez más al intento de expresión, al intento de poder decirte todas esas cosas que el corazón vierte sobre ti al tiempo que la mirada y las palabras las contiene y las retiene por alguna extraña razón que yo no acabo de conocer..
Sería muy sencillo decirte que te amo, que no puedo vivir sin ti, que esto puede ser para toda la vida, que se puede morir de amor. Pero ni usos ni significados tan generalizados y tan tópicos, ni el propio miedo a que se acaben esas sensaciones me lo permitirían.
Probablemente cada intento de carta que te escribo no sea más que un deseo inconsciente de que fuesen tus manos y tu alma las que me dirigieran unas letras. Y de alguna manera me entristece la dolorosa certeza de que sufriré siempre la condena de no recibir algo así. No es exigible, no es ni tan siquiera pensable la posibilidad de pedírtelo, y menos ahora que nunca. Con el tiempo he aprendido y comprendido que existen mil formas de transmitir la grandeza del sentimiento, y tus formas se me hicieron imprescindibles.
Es posible que escribir también sea un pobre empeño, una pobre manera de inmortalizarme para ti.
Amo cada segundo de tu vida, y un segundo de la mía sin ti es vitalidad convertida en vacío. Amo la irresponsabilidad de necesitarte y de robar tu oxígeno para vivir cuando no estás. Amo que tus ojitos felices me estremezcan a cada instante como si se tratase de hacer el amor por primera vez. Amo tu inevitable pudor al desnudar palabras para mí.
Por primera vez amo la idea de envejecer y morir finalmente ahogada en el orgullo de haberte amado más que nadie y de no permitir que nadie me amase más que tú.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

misma_mente

Sueño ¿principio o final? tal vez el camino.
..........

Lo que siento por ti ya no es herida,

necesidad de huir de un mundo que no entiendo,

sino el deseo de estar

construyéndome en ti a cada instante.

Gonzalo Alonso Bartol
(Palabras para un cuerpo)

daleluzativuda dijo...

No se puede conocer el poder que tiene el amor. Es tan poderoso que en situaciones duras, en tiempos desagradables,puede sostenernos. Puede conducirnos a realizar locuras, puede llevarnos a hacer grandes sacrificios. Puede conseguir que el hombre más honrado a cometer horribles fechorías, puede hacer que busquemos las verdades mañs ocultas. Y después de desaparecer, el amor continúa en nuestra memoria. Todos buscamos amor, pero hay a algunos, que tras haberle encontrado, hubiéran deseado no haberlo hecho.

misma_mente1 dijo...

m_m

Lo que no existe más

Acabo de despertarme
y me pasa algo extraño,
pasa que me olvidé de todo.
Como si por empezar el año
no existiera nada que yo conocí.
Y me digo, tengo suerte compañero,
se lo va a agradecer el corazón.
Sí, hoy podría empezar de nuevo
aprovechando la amnesia que me aqueja
Ya no habrá malas noticias sólo buenas
ni una queja ni un recuerdo.
Algo así como haber cumplido una condena,
algo así como una oportunidad.
Voy a tratar de vivir sin pasado
sin un clavo oxidado que tengo siempre clavado.
Voy a probar este vino del olvido
para embriagarme con él el resto de mi vida.
Para vivir hacen falta muchas cosas
pero sobra lo que no existe más,
pero sobra lo que no existe más,
porque no existe más.
Acabo de despertarme
y me pasa algo extraño,
pasa que me olvidé de todo.

Letra y música: Andrés Calamaro.