azul, rojo y amarillo

imagen_ yolanda moreno
... o la presencia por ausencia

2 comentarios:

misma_mente1 dijo...

En casa, en mi sillón,
la noche me sorprende entristecida
revolviendo en mis recuerdos.
Acuérdate cuando estés lejos,
muy lejos, que…

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Con veinte años “Ella” compartió conmigo su poema escrito,
su alma espontánea
y su mirada violeta,
en algunas tardes de anhelos tímidamente escondidos.
Nunca he vuelto saber de ella.
En el tiempo, extenso, se diluyó el recuerdo de su poema completo, como sus “apellidos”, si alguna vez
los conocí realmente.
Sin embargo, durante todos estos años, los restos del poema, y su recuerdo, me han acompañado en los días “tristes", de lluvia o sol, convirtiéndolos en instantes esenciales que el alma
añora cuando demoran su presencia.
Ahora que está lejos, ¡tan lejos!, sin saber ese final, como entonces no supe vivir sus “apellidos”, sólo puedo agradecer todo lo que
esa pérdida me ha dado. Y sentado en mi sillón, revolviendo en mis recuerdos,
espero que la gran noche
me sorprenda…

m_m ?...

m_m1 dijo...

m_m?...

Aprendo a vivir en el filo de tu ausencia,
y de tu presencia.

Berna Wang
La mirada oblicua.