canciones irrelevantes

Y si yo era feliz sabiéndome las canciones de los Chichos y de los Calis… y de Pimpinela…
Todos robamos de otros lo que no sabemos decir, todos robamos lo que creemos que sólo nosotros captamos de lo que otros saben decir.
Nuestra existencia parece ser una avalancha de situaciones en las que tenemos que elegir, en las que sólo parecen existir una cara y una cruz. Nuestra torpeza y nuestro miedo, con frecuencia, se convierten en una elección que no se nos pide, en una elección “elegante” que creemos saber justificar.
Ya no. Hoy ya no.
Ya no.
Hoy ya no me valen las canciones de otros.
Ya no me valen los que deciden no estar.
Hoy ya no me vales.
Ya no me desvelas.
Ya no me hipotecas.
Ya no me obligas a estar con la boca abierta.
Hoy ya no te quiero.
Hoy ya no te cuento, ya no te recuento.
Hoy no.
Ya no.
Hoy no te mereces saber si un pez de rayas blancas y rojas surca mi mesa entre partes de baja, un plato de hace tres días, un calcetín perdido, siete pilas gastadas, tres cables, un teléfono inmóvil, una dirección anotada, una semana de silencios, una memoria externa, una hoja de cuadros, medicamentos, una botella de agua, unos chicles de hierbabuena, unos posit de omeoprazol (marca Protocol), siete colillas, el diccionario de la Real Academia. Hoy ya no te mereces nada.
Hoy ya no te mereces nada.
Hoy yo te regalo estas líneas porque ya no mereces nada.


texto_ yolanda moreno

1 comentario:

misma_mente dijo...

..._m

Cuando disfrutar, jugar, utilizar (que implica ser útil) las creaciones expresadas y compartidas por otros es robar, el arte y el alma mueren desde su propia esencia. La expresión-comprensión pierde su valor intrínseco, la libertad de relación, y con ello el respeto.
Robar es hacer propio lo que no es tuyo, como dar tu nombre a la creación de otro.
Utilizar, aprovechar, valorar, son otras cosas.

Una elección es decidir entre dos posibilidades, A o B, 0 ó1, Si o No… Cierto que pueden ser múltiples posibilidades pero a cada una de ellas tendrás que darle un si o un no.
Convertirlo en cara o cruz es una “tarea personal” en nuestra relación continua con lo que no es uno mismo. Podemos elegir lo que menos posibilidades tiene de llegar a ser cruz; también puede que te caiga la cruz encima, pero esto no es una elección. (Aunque también pueda serlo)

Dar valor generalizado (de forma personal) a nuestras dudas o a nuestras “certezas”, implica inseguridad causada por el no reconociento de argumentos personales, o la falta de los mismos, para sustentarlas sin causar ¿miedo, descontento, temor, desazón inquietud, desasosiego…?, o confusión; llevándonos, como protección, al terreno del todo/s, nada/nadie, siempre, nunca, jamás, o sea, a ninguna parte definida, al limbo donde todo vale y por tanto donde no alcanza un sentido ni un valor externo, tratando de mimetizarse para que no se (lo) note.

La física demostró que la distancia entre dos objetos es la misma midiendo de uno a otro que de otro a uno, y mi alma me demostró que menospreciar a quien da un paso pequeño cuando el propio no es mas grande suele…

... ...pero esto también es irrelevante

… …
...de hecho a veces creí…


...nunca soñé con ello...

... …aún sabiend



... , ...por una moles


... al volver s…



y ..
..

.