inapelable


Hace tres días quebró mi intestino. En ese momento sentí como entera la vida que creía desde hace años ya vivida. La que se siente como vivida después de haberla zarandeado durante una década como bandera, la bandera que, unas veces orgullo y otras vergüenza, nos arranca la excusa de la protesta.
Mi intestino será mutilado, y saneado y será cosido por un sastre, diplomado en restauración culinaria que firma cada dos meses en la casilla de una hoja oficial que contiene un texto ilegible, fotocopiado con un giro de diecisiete grados con respecto a los márgenes físicos, que siempre obliga al sastre a volver a última hora porque en el giro se perdió en la nada el número de registro que le exime, desde entonces, de la estadística (numerología del desempleo) estatal estudiada del gobierno que dicen “salido de unas urnas”, en las que él depositó el contrato por los servicios que habrían de cuidarlo.
Mi sastre, incapaz de entender que la listeza suele ser una mala costumbre y la inteligencia una capacidad susceptible de ser desarrollada, compensa estos vacíos con las satisfacciones que le aportan sus dos cursillos –“Atención asertiva al movimiento intermigratorio” y “Catación de caldos de la zona sobre patines en línea con rodamientos de 5x” – y sus intervenciones en el área de cultura que le ofreció su corporación municipal (a veces, también, dermoestética).






A la izquierda, cartel anunciador de las Hogueras de San Juan del 2005 en Alicante.
A la derecha, cartel anunciador de las fiestas de San Antolín de Palencia del 2007, de la palentina Amaya Méndez.

Según las bases de la convocatoria del concurso: "El Jurado estará compuesto por la Comisión de Participación Ciudadana. Será presidido por el Ilmo. Sr. Alcalde o persona en quien delegue, actuando de Secretario el de la Comisión. Las decisiones de este Jurado serán inapelables"

2 comentarios:

el maletero dijo...

"Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra; el adjetivo, cuando no da vida, mata." Vicente Huidobro

lucía ordóñez dijo...

Con tanto nivel en la palabra no me atrevo a escribir. Sólo diré que me alegra encontrarte de nuevo en este espacio.